Nació Vito. Mucho tiempo esperándolo hasta que por fin llegó el momento. Sus papás no caben en sí de su alegría. Es un bebé hermoso, larguiiiísimo y con una polenta para llorar que ni les cuento. Ahora comienza la diversión! Hasta ahora era la dulce espera, lo que viene ahora es aprender entre todos. Y en honor a él y a sus papás van estos niños envueltos. Comida típica en nuestras mesas. Existen también los que van envueltos en hojas de repollo y rellenos con carne picada o arroz. Ya vendrá en alguna ocasión la otra versión. A nuestro Vito a quien hoy envolvemos con todo nuestro amor, alegría y esperanza. -Y cuando crezcas, la tía te los va a preparar para que pruebes lo rico que salen-.
Ingredientes
1 kg de milanesas de nalga
ciruelas pasas (igual cantidad que milanesas)
250 gs panceta ahumada cortada como fiambre
2 zanahorias
1 cebolla grande
3/4 kg de papas (patatas)
1/4 morrón rojo (pimiento)
1 lata de tomates pelados enteros
orégano
ajo
laurel
sal
escarbadientes (palillos)
Colocar sobre cada milanesa una feta de panceta, un par de tiritas de zanahoria y una ciruela. Enrollar y cerrar ambos lados con un escarbadientes. Una vez que tenemos todos armados , colocar aceite en una olla y saltar la cebolla y el morrón picados bien finitos junto con los rollitos de carne. Sellarlos de ambos lados y luego incorporar agua bien caliente, apenas que le llegue al borde. Agregar los condimentos y la sal, y dejar hervir 10 o 15 minutos . Incorporar el tomate previamente cortado chiquito con todo su jugo. Dejar hervir 15 minutos más. Cortar las papas en cubos grandes y echar junto con todo. Agregar agua si es necesario, no queremos que todo nade en una sopa. De a poco el líquido va reduciendo y retiramos del fuego cuando las papas ya estén listas.







Estamos en invierno y aún hace frío, así que un buen guiso ayuda a soportar las bajas temperaturas. Uno de los beneficios de elaborar este tipo de platos es que cuando tenemos varios comensales es más sencillo para servir. Existen varios guisos típicos en nuestro país, como el 

Estamos en otoño y eso se siente en el ambiente. Lo extraño es que uno espera lo mismo todos los años. Que venga el frío de golpe y salir abrigados como si el cambio de estación fuera automático. La realidad es que este año , como otros tantos años el frío de verdad no aparece. Los mejores indicios del cambio de estación son las hojas secas que cubren las veredas y los jardines de todo el barrio. Recuerdo cuando era chica de disfrutar un montón pisando las hojas secas de los plátanos que cubrían las veredas, dejándolo totalmente alfombrado de amarillo. Qué linda sensación! Escuchar el crujir debajo de los pies y sentirse en una nube de papel reseco. Supongo que seguirá sucediendo lo mismo en esas calles, aunque ahora vivo en otro lugar y eso no sucede por aquí.

Buscando opciones de comidas en las que no haya que prender el horno una buen opción son las pastas. Hay infinidad! y son todas muy ricas. Hace ya un tiempo publiqué los
Ingredientes
Quería mostrarles los chocolates que hace una amiga chocolatier , dueña de 

Ya pasó Navidad y nos dejó un montón de gratos momentos. Charlas, risas, regalos, comidas y un año más, todos juntos en familia. Pero no solo eso nos dejó, sino también algunos kilos de más. Es por eso que hoy decidí hacer algo livianito y sin harina de trigo para dejar al cuerpo que se recupere después de tantas frutas secas y chocolate. La masa es super nutritiva, si alguno no consigue algún ingrediente y lo quiere hacer avísenme que buscamos otra alternativa. Queda muy crujiente y acompaña bien a la verdura. Desde ya que el relleno se puede cambiar pero este es bien livianito. El huevo poché me pareció un buen sombrero para vestir esta tarta y tentar un poco más a mis hijos a que la comieran. Tuvo éxito. 


Yendo a la parte gastronómica mi propuesta es una sopa bastante simple por sus ingredientes. La receta me la dio Wenci y me dijo que ésta es una adaptación a la argentina. De todas maneras siguiendo esta base cada uno le agrega lo que más le gusta. Se utilizan unos fideos de harina de trigo que se llaman udón o sino se pueden usar los que usé yo, que se llaman ramen (la r se pronuncia despacio) que son más finitos y nos gustan más. 



