Un nuevo año culmina, un nuevo año comienza. Son inevitables los análisis del año que termina, aunque no siempre lo hacemos en esta fecha, en este momento vuelven a surgir. En lo personal fue un año muy positivo a nivel profesional, crecí mucho en lo que respecta a mi trabajo de pastelera y eso me llena de alegría. Llevo acumuladas horas y horas de horno encendido y manga con glacé. Mi familia es el pilar fundamental en esta actividad, sin ellos no hubiera podido lograr todo lo que logré. Fue inevitable ausentarme un poco de mi blog, aunque muy a mi pesar, ya que adoro esta actividad. Ahora que comienza el verano y las fiestas merman un poco a causa de las vacaciones podré dedicarme un poco más a publicar recetas que tengo en mi lista de espera.
Es época de galletitas , o mejor me corrijo, todo el año es época de galletitas y siempre es bueno probar nuevas recetas. Estas que hoy comparto son de un sabor muy suave, delicado. Esponjosas y con una capa crujiente que solo dura el día en el que las horneamos. Por esa razón lo mejor es no hacer grandes cantidades de ellas. Al día siguiente son blanditas por dentro y por fuera, aquí no se hicieron problema y se las comieron con ganas ambos días.
La flor que les dejo es una Zinnia. Se la regalo Alfonso a Caty, para mí es perfecta, como todas las flores. Los colores que tienen son de los más variados, realmente increíbles. Son lo que uno se imagina de un jardín en verano, colorido total!
A todos los que pasan y dejan sus comentarios y a los que pasan silenciosamente también(que son muchísimos!) les deseo lo mejor para esta nuevo año que comienza. Mucha paz y felicidad para sus vidas!
Ingredientes
240 gr harina 0000
100 gr margarina
8 gr polvo leudante
pizca de sal
60 gr azúcar
6 huevos
jugo y ralladura de una naranja
esencia de vainilla
azúcar impalpable, cantidad necesaria
Derretir la margarina y dejar enfriar. Batir con batidora eléctrica los huevos junto con el azúcar hasta que estén bien esponjosos, esto lleva unos minutos. Agregarle el jugo de naranja , la ralladura y la esencia de vainilla y mezclar con cuidado. Por último agregar la margarina y la harina tamizada junto con la sal y mezclar con cuidado nuevamente. Tomar pequeñísimas porciones con una cucharita (el tamaño de media nuez) pasar como empanando por la azúcar impalpable, y colocar sobre una placa siliconada dejando espacio entre sí ya que se expanden en el horno. La temperatura debe ser de unos 180º C , horno medio. Una vez que se doraron los bordes retirar. Dejar enfriar un poco y compartir.




Se termina el año, otro más y seguimos con la cuenta. Este año conocí mucha gente linda que disfruta de compartir lo que hace , tanto como yo. Les agradezco sus comentarios, y sus cálidas palabras. Pero esto no termina acá sino que continúa porque hay muchísimas cosas más por compartir. Eventos y juegos en los que nos vamos a seguir encontrando y experiencias en la cocina que vamos a querer seguir compartiendo. Les deseo de todo corazón muchas felicidades y que disfruten de cada instante que les da la vida con una gran sonrisa.


Para esta ocasión quería compartir con ustedes el pan dulce, es así como le llamamos al panettone de origen italiano. La versión que hoy les propongo es la integral que desde ya no es la más consumida. Pero quise hacer una variante para todos aquellos que buscan alimentarse más sanamente. Después de varias pruebas y de haber comido unos cuantos pan dulces esta es la receta final que me dio mejores resultados. Al que le gustan las cosas muy dulces abstenerse porque muy dulce que digamos no es. Desde ya que es muy rico, por lo menos a los que estamos acostumbrados a comer panes integrales. Algo que tienen que tener en cuenta es que este pan se realiza en dos días lo cual no significa que van a estar amasando 24 hs! O sea si empiezan hoy a la noche, lo estarán horneando mañana a la noche.


