sábado, 28 de enero de 2012

FOCACCIA DE ACEITUNAS Y TOMATES SECOS



Hace un tiempo les contaba, que con unos amigos se nos había ocurrido la idea de juntarnos y elegir cada vez un país distinto para homenajearlo, y homenajearnos, y conocer un poco más de su cultura gastronómica. Comenzamos aquella vez con México , y esta vez fue el turno de Italia. No puedo decir que no conozcamos la gastronomía italiana, ya que nuestra comida es en gran porcentaje de ese origen, pero sí tenemos muchos platos que no conocemos o que nunca hemos preparado. Me quedaron muchas recetas en el tintero ya que con poco tiempo no llegamos a hacer todo lo que queríamos,... menos mal! Si hubiéramos tenido tiempo, tendríamos que haber invitado a todo el vecindario, por la cantidad de comida que hubiera quedado. Así que se puede decir que quedamos pipones y contentos, y como siempre sobró comida para repartir. Mis amigos trajeron fiambres y quesos para la entrada y yo hice esta focaccia de tomates secos y aceitunas negras. También hubo algunos vinos, pizzetas y macarrones con salsa carbonara como plato principal. De postre servimos tiramisú , que si quieren la receta la tienen aquí. Para el café degustamos un rico licor de café expresso de origen italiano.Y después le hice una torta para Marcela que teníamos pendiente festejar su cumpleaños. Y como no habíamos soplado las velitas con ella, no queríamos dejar pasar la oportunidad de compartir este momento todos juntos.


Como la música no podía faltar, pusimos de fondo una tarantella , un poco de Pavarotti , Andrea Boccelli, el himno de Italia que mis hijos se lo saben enterito, y para bailar Rafaella Carrá con  su cero tres cero tres...No nos digan que nos estamos poniendo viejos eh?


Aquí les dejo la receta de la focaccia que preparé, que como sabrán es un pan chato al que se lo condimenta con algunas hierbas y otras cositas, y tiene la característica de tener "agujeritos" en su superficie. 
Ya estamos pensando en el próximo país....!

Ingredientes
500 gs harina000(de fuerza)
1 cucharada rasa sal fina
pizca de azúcar
25 gs levadura fresca
50 gs tomates secos
50 gs aceitunas negras
3 cucharadas aceite de oliva
agua tibia
sal gruesa

Hidratar los tomates secos en agua hirviendo. Descarozar y picar las aceitunas. En un bowl colocar la harina y agregarle la sal alrededor , bien lejos del centro. Hacer un hueco y colocar la levadura desgranada, cuidando que no toque la sal. Agregarle agua tibia y una pizca de azúcar. Incorporar de a poco, agua tibia hasta formar un bollo tierno que no se nos pegue en las manos. Cuando ya esté liso , incorporamos las aceitunas y el tomate bien picado. Amasamos hasta integrar bien dejamos levar en un bowl. Cuando duplicó su volumen estiramos el bollo y lo colocamos en una asadera rectangular bien aceitada. Prendemos el horno. Una vez que levó, le hundimos nuestros dedos haciéndole agujeritos a la masa. Espolvoreamos con sal gruesa y llevamos a un horno bien caliente (200º C) hasta que dore. Una vez frío cortamos en tiras.


domingo, 22 de enero de 2012

CRÈME BRÛLÉE DE DULCE DE LECHE


Quiero contarles que hace unos días cumplió años mi tía abuela Amanda. Yo ya les había contado sobre ella en alguna oportunidad. Lo interesante es que cumplió ¡103 años! nadie lo puede creer, ni ella, ni nosotros. Desde ya que está muuuy viejita y camina despacio, pero tiene una fuerza interior impresionante que es la que la impulsa a estar viva. Como ya les conté en aquella oportunidad, es una señora de las de antes con todos su "moños" y ceremoniales. Para que se den una idea de su perfil, me dijo que solamente usó pantalones en una oportunidad, y fue porque se lo exigieron , ya que tuvo que acompañar a su marido en un viaje por trabajo al sur, en donde hace mucho frío. Así que no le quedó más remedio que ponérselos. En una ocasión que la visité le dije que estaba muy bonita , así maquillada. Y ella me respondió: "Yo siempre me maquillo, por más que no venga nadie."  Mirá vos, che! 
Este postre se lo dedico a ella que es para mí todo un ejemplo de bondad y generosidad. Mis deseos son que lo que le queda por vivir , sea de la manera más placentera posible.


Este postre es una versión de la conocida crème brûlée. Es una argentinización, jaja. Super recomendable, es fácil de hacer, lleva pocos ingredientes y no hay posibilidades que nos salga mal. Es de una textura cremosa , con una cobertura crocante que invita a comer miles de potecitos. En otra oportunidad les dejé la versión con miel, si la quieren ver, aquí está.

Ingredientes
500 cc leche
200 gs crema(nata)
2 yemas
50 gs azúcar
4 huevos
250 gs de dulce de leche
azúcar para espolvorear

Procedimiento
Encender el horno. Calentar en una ollita la crema junto con la leche hasta que casi lleguen a hervir. En un bowl batir las yemas el azúcar y los huevos a blanco, o sea hasta que se pongan bien claritos) Calentar el dulce de leche un poco en el microondas, con 40 segundos en high va a andar bien(no es indispensable este paso pero es más fácil a la hora de mezclar todo) Agregar el dulce de leche a los huevos y seguir batiendo. Por último volcar de a poco la mezcla caliente de leche y crema sobre el batido. Batir hasta integrar y colocar en moldes que no sean muy altos y que puedan ir al horno. Llevar a un horno moderado (180ºC) en una fuente a Baño María hasta que deje de estar líquido. Más o menos esto llevara 1/2 hora. Retirar y espolvorear con azúcar. Si tienen soplete quemar la superficie con él. Y si no lo tienen, como yo, llevan los potecitos a la parrilla del horno hasta que se doren bien. Dejar enfriar y llevar a la heladera hasta el momento de servir.
lunes, 16 de enero de 2012

GALLETITAS DE SEMILLAS DE AMAPOLA


Cada vez utilizamos menos palabras para comunicarnos entre nosotros. No lo digo yo, lo dicen los estudiosos de la Real Academia Española. Para mí, una de las razones primordiales es que a medida que pasa el tiempo, la gente lee menos. Es en la lectura en donde nos podemos nutrir de nuevas palabras, por más que no las usemos al hablar, sabemos que existen y seguramente que al escribir nos demos cuenta que otra palabra distinta a la que usamos todos los días se adecúa más a lo que queremos decir. Yo viajo en tren para ir a mi trabajo, y en varias oportunidades veo alguna persona que lleva un libro y lee en el trayecto a su lugar de destino. Es verdad, tenemos poco tiempo para todo. Ahora cada vez tenemos que hacer más cosas para subsistir, pero si pensamos bien, seguramente que nos podemos hacer un huequito para leer algo de algún tema que nos guste. Para los que hace mucho que no lo hacen, se los recomiendo. Es como reabrir una puerta y dejar paso a una manera más rica para comunicarnos. Y  a los que tienen niños chiquitos, incentívenlos desde la infancia a la leer cuentos. Es ahí donde van a comenzar a amar la lectura. Y si no pueden comprarles libros para ellos o para ustedes porque no les da el presupuesto para comprar todo lo que les gustaría leer, les recomiendo que se hagan socios de alguna biblioteca, hay una en todos los pueblos y ciudades. 
Imagínense que para decir lindo también podemos decir, bello, hermoso,  precioso, agraciado, mono, majo, placentero, primoroso, atractivo, agraciado, encantador , espléndido...


Ingredientes
235 cc leche
125 gs semillas de amapola
130 gs harina 0000 (floja)
1 cucharadita de polvo de hornear
pizca de sal
1/4 cucharadita de nuez moscada
80 gs pasas de uva
100 gs manteca (mantequilla)
1/2 cucharadita esencia de almendras
100 gs azúcar

Calentar la leche sin que llegue a hervir, incorporarle las semillas de amapola. Tamizar todos los ingredientes secos. Picar las pasas de uva bien chiquitas. Mezclar la manteca pomada (a temperatura ambiente) junto con la esencia de almendras y el azúcar hasta formar una crema. Incorporar la leche con las semillas de amapola, y luego los ingredientes secos. Por último incorporar las pasas de uva picadas. Mezclar bien y llevar al frío por una hora. Con una cuchara tomar pequeñas porciones y colocar sobre una placa siliconada. Llevar a horno moderado ( 180ºC) hasta que los bordes se doren levemente. Tener en cuenta que se desparraman un poco así que ponerlas alejadas entre sí.

Nota: Son de textura blanda pero crujen a su vez ya que están llenas de semillas. Similares a las galletas de miel(al menos a las que preparo yo) Y son super recomendables!
miércoles, 4 de enero de 2012

HELADO DE MIEL



Vuelvo después de unos días sin posibilidad de conectarme a Internet y con muchas ganas de escribir un poco. Ya pasaron todas las fiesta , la de reyes también. Nos quedaron muy lindos recuerdos de todo lo que pasamos y unas cuantas cosas ricas que probamos también.
En esta época del año es cuando abundan los helados, aunque en mi casa los disfrutamos todo el año. Tenía ganas de probar algo distinto, un sabor de los que en la heladería no encontrás. Realmente me sorprendió por su cremosidad y su sabor intenso. No tengo máquina de hacer helados y ese no es ningún impedimento.
Seguramente que lo voy a repetir par que lo pruebe mi papá que es un apasionado de la miel, un oso en la ciudad.Si es por él se comería el pote entero , pero dice que se cuida. Para el postre lo pueden servir con unas tartitas con frutas encima, como las que hice. La masa es una sablé con canela y especias de budín y por encima unas tajaditas de ciruelas.



Ingredientes
500 gs crema (nata)
225 cc leche
5 yemas
250 gs miel
2 cucharadas de azúcar
esencia de vainilla
pizca de sal

Colocar en una ollita la mitad de la crema, la leche, la miel y la sal. Llevar al calor hasta que este bien caliente pero que no llegue a hervir. Mientras tanto batir las yemas con el azúcar en un bowl grande. Batir el resto de la crema a medio punto, o sea hasta que forme dibujitos el batidor. Volcar sobre las yemas la mitad de la mezcla de la leche bien caliente mientras seguimos batiendo. Integrar bien y terminar de integrar el resto. Llevar a baño María y revolver con una cuchara de madera hasta que nape. O se que pasamos el dedo por la cuchara y la crema se queda en su lugar o sea que queda el caminito. Retirar e incorporar la esencia. Llevar al frío y una vez que haya bajado la temperatura, incorporar la crema que teníamos batida. Poner en un recipiente de metal( que conduce mejor el frío) y llevar al freezer. Sacar cada una hora  y mezclar para que no se formen cristales. Aunque creo que con esta cantidad de azúcar no se cristaliza. No puedo decirlo porque desapareció en cuanto tomó su punto.
La presentación está hecha sobre la mini tartita que les comentaba y le puse por encima unos pistachos picados. Sin duda voy a volver a repetir.
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