Es época de Adviento y como en los últimos años hemos incorporado en la familia la costumbre de prender nuestra vela de la Corona de Adviento. Pero no es algo que hacemos de manera solitaria, unimos nuestra luz, como siempre, a la de mi amiga Mai y su familia. Para mí es un momento hermoso, de recogimiento, de mirar para adentro, y saber que alguien a lo lejos, piensa en vos.
Este año tratando de buscar ideas para hacer mi corona me enteré que tradicionalmente no se hace así nomás con cuatro velas y listo. Resulta que su origen es pagano y después fue adoptado por los cristianos en su afán por captar más adeptos a su religión. Originalmente, cada vela simbolizaba las cuatro estaciones del año. La forma de círculo que lleva está relacionada con el ciclo ininterrumpido del tiempo, y las hojas verdes son la persistencia de la vida durante el largo y sombrío invierno. También debe llevar el color morado en sus velas que simboliza la profundización espiritual, y el blanco , (que me lo van a a tener que perdonar, porque no lo puse) que simboliza la pureza y el júbilo.
Siguiendo con el tema de las coronas, y como todo tiene que ver con todo comparto con ustedes esta rosca o corona de un sabor delicioso. Este es de esos panes que generan amor a primera vista. Como soy de hacer helados con temperaturas de 0º C, también soy de las que prende el horno con casi 40 º C. Es que no podía dejar de tenerlo en mi mente. Les cuento que es super fácil de hacer, y esta chica lo explica con unas fotos paso a paso de manera muy didáctica, y el maestro traductor de Google nos facilita las cosas. Así que mejor imposible. Espero que lo disfruten!
300 gs harina 000 (de fuerza)
15 gs levadura fresca
30 manteca (mantequilla)
120 cc leche tibia
pizca de sal
1 huevo
1 cucharadita miel
Para la cobertura
50 gs manteca (mantequilla)
4 cucharadas de azúcar
2 cucharadas de canela
Poner en un bowl la harina y hacer un hueco en el centro. Colocar allí todos los ingredientes restantes a temperatura ambiente, cuidando que la sal no toque directamente la levadura. Amasar con ganas hasta que veamos que la masa se torno suave . Dejara reposar tapada con un film hasta que duplique su tamaño.
Encender el horno en temperatura alta (200º C). Estirar la masa en forma de rectángulo bien finita, pero no tanto como para Strudel. Mezclar los ingredientes de la cobertura (la manteca pomada o sea a temperatura ambiente) y untar toda la masa. Enroscar como si fuera un arrollado o pionono y cortar con un cuchillo bien filoso por la mitad. Entrelazar la dos tiras que nos quedaron teniendo cuidado que la abertura quede a la vista, así nos hace un lindo dibujito y pincelar con la cobertura que nos quedó. Dejar levar nuevamente sobre la placa que va a ir al horno , y hornear hasta que esté dorada.


















