En nuestro país el dulce de leche está presente en casi todas las familias. Desde niños nos acostumbramos a comerlo en distintas preparaciones. Para la merienda, como postre , en bombones, helados, y así puedo seguir con la lista, que es inagotable. Tengo miles de recuerdos de meter el dedo en el pote a solas o en complicidad con alguna amiga. Se diría que es nuestro dulce nacional. Para que se den una idea en las góndolas de los supermercados el dulce de leche ocupa casi la misma superficie que la sección de todas las mermeladas!
Existe una forma casera de elaborarlo que es con leche y azúcar y muuuucha paciencia , o con leche condensada hervida en su lata por un período de más o menos tres horas. Pero si quieren saber mi opinión, no hay como el dulce de leche industrializado, nada iguala su consistencia y su sabor.
Hablando de la receta de hoy, este es el segundo Rogel que publico.
El anterior tenía una masa bien mantecosa, esta en cambio es más seca , es igual a la que se usa para hacer los alfajorcitos santafesinos, pero en formato gigante. Esta torta la hice para el cumpleaños de mi hermana, porque se que le encanta. Para su casamiento el interior de la torta estaba hecha como rogel, así que imagínense si le gusta. Quería hacerla un poco más divertida, por eso le puse la grana, pero pueden no ponerla si no lo quieren.
Con esta torta participo del
evento de dulce de leche que está organizando Juliana. No se pierdan las propuestas de los que participan , será un evento lleno de dulzura.
Ingredientes
Para la masa
250 gs harina 000 ( de fuerza)
2 cucharadas crema (nata)
pizca de sal
4 yemas
2 cucharadas de Oporto
Relleno
1 kg dulce de leche repostero
Cobertura
1 taza azúcar impalpable ( glas)
agua
Colocar la harina en un bowl junto con la pizca de sal. Hacer un hueco y en el medio colocar las yemas, la crema y el cognac. Mezclar bien hasta que este todo integrado. Tomar el bollo, formar un cilindro y cubrirlo con un film. Llevarlo a la heladera por lo menos una hora. Retirar, cortar en 8 rodajas parejas y estirar cada una sobre abundante harina hasta que nos queden super finitas, pero de verdad. Retirarle el excedente de harina con un pincel seco y colocar en tapas de torteras desmontables ( yo usé de 23 cm). Para cortarlas bien prolijas yo uso una ruedita de esas para cortar pizzas o pastas. Pongo el molde por encima y corto siguiendo la forma. Antes de meterlas en el horno pincharlas para que no se inflen. Hornearlas hasta que estén levemente doradas. Esperar que enfríen para rellenarlas.
Poner un poquito de dulce en la base donde la vamos a servir para que no bailotee y después poner una capa untarla con dulce de leche, pero no mucho porque después empalaga, más bien una capa delgadita, y repetir hasta terminar con todas las tapas, menos la última porque lleva la cobertura.
Colocar poquita agua tibia sobre el azúcar impalpable hasta que veamos que corre bien . No abusar del agua porque se hace demasiado aguado enseguida. Si te pasa esto vas a tener que agregarle bastante azúcar nuevamente y se arregla. Volcar por encima de la torta y decorar con granas. Si querés que esté bien firme llevala a la heladera, sino afuera se mantiene lo más bien.