
Estamos en etapa de transición entre el frío y el calor.Por acá hay un viento loco y se imaginan la alegría que le da a la Ventolera. Me encantaría que el clima se quedara estacionado en este momento. Lejos quedaron los días en los que estando en la escuela secundaria nos íbamos en el recreo al patio descubierto a tomar sol. Nos levantamos el jumper lo más alto que podíamos por sobre las rodillas, lo suficientemente aceptable para que las monjas no nos dijeran nada y nos quedábamos como lagartos adorando al sol. Ahora le escapo al sol, obviamente que se que un poco es necesario para fijar ciertas vitaminas pero solo algunos momentos y ya me quiero ir a la sombrita.
Esta tarta tiene un sabor muy suave y es ideal para comer los espárragos de una manera distinta. Si tienen un molde rectangular el efecto visual es mucho más lindo porque los ponen en fila y queda muy prolijo. En este caso yo tenía unas cuantas claras que me sobraban por eso no use el huevo entero y el relleno quedo tirando a blanco pero con huevos enteros va bien también.
La masa es la briseé que ya publiqué hace un tiempo pero con el agregado de una pizca de ajo en polvo.

Masa
250 gs harina 0000 (de repostería)
120 gs manteca(mantequilla)
4 cucharadas agua helada
1/2 cucharadita ajo en polvo
1/2 cucharada sal fina
Relleno
1 atado de espárragos
150 gs crema(nata)
4 claras (o 2 huevos enteros)
1 cebolla mediana
aceite
sal
pimienta
Mezclar la harina junto con la sal y el ajo en polvo , con la manteca cortada en trocitos haciendo una arenado. Esto lo podemos hacer con un cornet , con un cuchillo o con la procesadora. Ir agregándole el agua helada de a poco hasta formar un bollo. Reservar al menos una hora en la heladera.
Cocinar a blanco los espárragos. Esto significa que los cocinamos hasta que estén al dente. Cortarlos del tamaño que querramos y el resto bien picadito mezclarlo con el relleno de huevo. Mezclar todos los ingredientes restantes y reservar.
Forrar un molde con la masa y llevar al horno a cocinar otra vez a blanco , jaja. Esto es hasta que la superficie cambie de color pero que la masa no esté cocida por dentro. Si queremos para que no pierda la forma le podemos poner un papel aluminio y porotos por encima para que hagan peso. Retirar y rellenar. Colocar por encima los espárragos y llevar a un horno medio hasta que coagule el relleno.









