lunes, 25 de octubre de 2010

TARTA DE ESPÁRRAGOS


Estamos en etapa de transición entre el frío y el calor.Por acá hay un viento loco y se imaginan la alegría que le da a la Ventolera. Me encantaría que el clima se quedara estacionado en este momento. Lejos quedaron los días en los que estando en la escuela secundaria nos íbamos en el recreo al patio descubierto a tomar sol. Nos levantamos el jumper lo más alto que podíamos por sobre las rodillas, lo suficientemente aceptable para que las monjas no nos dijeran nada y nos quedábamos como lagartos adorando al sol. Ahora le escapo al sol, obviamente que se que un poco es necesario para fijar ciertas vitaminas pero solo algunos momentos y ya me quiero ir a la sombrita.
Esta tarta tiene un sabor muy suave y es ideal para comer los espárragos de una manera distinta. Si tienen un molde rectangular el efecto visual es mucho más lindo porque los ponen en fila y queda muy prolijo. En este caso yo tenía unas cuantas claras que me sobraban por eso no use el huevo entero y el relleno quedo tirando a blanco pero con huevos enteros va bien también.
La masa es la briseé que ya publiqué hace un tiempo pero con el agregado de una pizca de ajo en polvo.


Masa
250 gs harina 0000 (de repostería)

120 gs manteca(mantequilla)

4 cucharadas agua helada

1/2 cucharadita ajo en polvo

1/2 cucharada sal fina


Relleno

1 atado de espárragos

150 gs crema(nata)

4 claras (o 2 huevos enteros)
1 cebolla mediana

aceite

sal
pimienta


Mezclar la harina junto con la sal y el ajo en polvo , con la manteca cortada en trocitos haciendo una arenado. Esto lo podemos hacer con un cornet , con un cuchillo o con la procesadora. Ir agregándole el agua helada de a poco hasta formar un bollo. Reservar al menos una hora en la heladera.
Cocinar a blanco los espárragos. Esto significa que los cocinamos hasta que estén al dente. Cortarlos del tamaño que querramos y el resto bien picadito mezclarlo con el relleno de huevo. Mezclar todos los ingredientes restantes y reservar.
Forrar un molde con la masa y llevar al horno a cocinar otra vez a blanco , jaja. Esto es hasta que la superficie cambie de color pero que la masa no esté cocida por dentro. Si queremos para que no pierda la forma le podemos poner un papel aluminio y porotos por encima para que hagan peso. Retirar y rellenar. Colocar por encima los espárragos y llevar a un horno medio hasta que coagule el relleno.
jueves, 21 de octubre de 2010

BISCOTTI INTEGRAL DE ALGARROBA





Whole kitchen en su Propuesta Dulce para el mes de Octubre nos invita a preparar un clásico de la repostería italiana los Biscottis.

Seguramente que muchos de uds conocen estos bizcochos dulces aunque capáz que con otro nombre, por ejemplo en España se los encuentra con el nombre de carquinyolis o rosignoles. En Argentina existe un bizcocho similar a este el cual llamamos bay biscuit, seguramente que más adelante publique la receta.

Lo cierto es que este bizcocho dulce es ideal para los que aman mojar en la leche o la chocolatada algún pancito o galletita.

En este caso lo preparé con harina de algarroba que tenía a mano y la cual ya usé en otras ocasiones (aquí, aquí y aquí)y harina integral para hacerlos mucho más nutritivos. Es por eso que la masa no queda tan alta porque a la levadura le cuesta un poco más hacer su trabajo. El resultado es delicioso y está bueno para comer sin culpa.

Si no tienen harina de algarroba la pueden sustituir por cacao en polvo, del que es amargo, nada de ponerle Nesquik eh?!

60 gs harina 0000 (de repostería)
60 gs harina integral fina
100 gs azúcar integral
3 cucharadas semillas sésamo
20 gs harina algarroba
1/2 cucharadita polvo de hornear
una pizca sal
1 huevo
1 clara
1 cucharadita esencia vainilla

Encender el horno a temperatura media. Batir el huevo junto con la clara ligeramente y agregarle la esencia de vainilla. Mezclar todos los secos e incorporarlos de a poco hasta conseguir una masa firme. Agregamos las semillas de sésamo e integrarlas uniformemente.
Tomar la masa y darle una forma más o menos rectangular colocándola sobre una placa siliconada, tener en cuenta que es bastante pegajosa, si queremos nos podemos mojar un poco las manos para que la tarea se nos haga más sencilla. La llevamos a hornear unos 20 minutos más o menos . La retiramos del horno, la dejamos enfriar y la cortamos en tajadas las cuales volvemos a llevar al horno unos 10 minutos más de cada lado, hasta que se sequen. Las dejamos enfriar en una rejilla y las guardamos en un recipiente hermético para que duren más.
lunes, 18 de octubre de 2010

KNISHES




De la comida judía hay muchas cosas que quiero probar. Sus ingredientes son muy similares a los de la comida alemana, que me encanta, no solo en las comidas sino también en los postres y en la pastelería. Estos bocaditos los había visto hace rato y los tenía pendientes de hacer. Realmente son adictivos , empezás con uno y no podés parar hasta terminar el plato. Si pueden , preparenlos con antelación porque son más ricos cuando se enfrían, a temperatura ambiente.



La masa es similar a la del strudel .Lo ideal es estirarla lo más finita que podamos, y esto mejora muchísimo el resultado final ya que quedan muy delicados. Hablando en criollo los knishes son bombitas de papa cubiertas de una masa requete finita. Son ideales para servir en una fiesta o reunión como aperitivo y sino también se pueden servir en formato un poco más grande como acompañamiento de un pollo o una carne. Pero ya saben que a mí lo mini me encanta.




Ingredientes


Relleno


1 kg papa


250 gs cebolla picada fina


aceite


sal gruesa



Masa


350 gs harina 000 (de fuerza)


3 cucharadas de aceite neutro (yo usé de girasol)


1 huevo


1/2 cucharada de sal fina


150 cc agua tibia


1 huevo para pincelar




Hervir las papas hasta que estén tiernas y hacer un puré. Es importante que no quede muy acuoso. Si tienen vaporera es mejor cocinarlas allí , así lo hice yo. Dejar enfriar y mezclar con la cebolla que saltamos previamente hasta dorar. Reservar hasta el momento de rellenar.


Para la masa, colocar la harina junto con la sal en un bowl y colocar en el centro el huevo y el aceite. Mezclar e ir incorporando el agua tibia sin llegar a amasar. La masa debe quedar tierna al tacto sin exceso de humedad. Si necesitamos, podemos agregar un poquito más de agua, eso depende mucho de la harina que utilizemos y el clima de nuestro lugar. Dividir la masa en dos bollos cubrir con aceite y dejar reposar tapado al menos media hora.


Tomar un bollo y estirar sobre la mesada cuidando que no se nos seque la masa. Para eso ponerse aceite en las manos y en el palote con el que estiramos. Formar un disco redondo lo más finito que podamos (yo le corto con una ruedita o cuchillo el borde que quede grueso). Tomar la mitad del relleno y colocarlo todo en el contorno de la masa a 2 o tres centímetros del borde. O sea que nos quedará toda la masa libre. Comenzar a enroscarla masa hacia el centro tapando el relleno por todo alrededor del disco y con las manos girar hasta cubrir el puré con la masa. En el centor la masa se va a quedar pegada en la mesada, no hay problema, eso parte se deshecha. Cortar con las manos mini porciones de este "choricito" y pararlas sobre una placa enmantecada y enharinada o con una plancha siliconada. O sea que el relleno se verá por arriba y quedará apoyado en el otro extremo la otra parte visible sobre la placa. Cerrar con las manos la parte superior para que no se nos " escape " el relleno y hundir en el centro haciendo un ombligo. Pincelar con huevo batido y llevar a horno medio hasta que doren.


Para esta proporción me salieron 64 mini knishes.
viernes, 1 de octubre de 2010

SOUFFLÉ DE ZANAHORIAS


El cambio de estación se hace presente no solo en el clima sino también en nuestra alimentación. Empezamos a pensar en la playa y en como nos va a quedar el traje de baño. Y es por eso que tratamos de comer mejor , sin tantas calorías.
En busca de una opción de comida sana con pocas calorías se me ocurrió hacer este soufflé. A mi hija la zanahoria cruda aún no le gusta, en algún momento calculo que eso cambiará, es por eso que esta opción me pareció ideal para tentarla y así colaborar con su ingesta de vitaminas. Eso sí, el soufflé no espera y se baja enseguida, así que anduve bastante a las apuradas para lograr una foto decente .


¿Se acuerdan que hace un año les contaba de mi cerezo nuevo? El año pasado nos dio dos cerezas y estábamos muy felices, este año les cuento que después de haberme perdido en la cuenta unas cuantas veces ¡conté como sesenta! Les dejo una foto de la primera flor que le salió, para nosotros fue toda una alegría, imaginense que lo íbamos a visitar a cada rato a ver como seguía.



Ingredientes

250 gs zanahoria

30 gs manteca (mantequilla)

35 gs harina 000 (de fuerza)

250 cc leche

sal

pimienta

nuez moscada

2 huevos


Hervir la zanahoria y hacer un puré con ella. Para que quede bien cremoso yo lo hago con la licuadora de mano. Prender el horno. En una olla poner la manteca y derretirla, agregarle la harina y el puré de zanahorias y llevar al fuego revolviendo constantemente para que no se haga grumos. Condimentar bien y retirar del fuego. Separar la yema de la clara, batir las yemas hasta que espumen y mezclar con la mezcla de zanahorias aún tibia. Batir las claras a nieve e incorporarlas de manera envolvente. Colocar la mezcla en cazuelas individuales que puedan ir al horno. Cocinar en horno fuerte hasta que la superficie se seque y dore un poquito. Servir inmediatamente porque se baja enseguida que lo sacamos del horno.
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