martes, 19 de febrero de 2008

Pan de salvado

Al fin me decidí, no puedo seguir esperando que llegue el frío para poder prender el horno y hacer pan. Siempre digo lo mismo, nací en el lugar geográfico equivocado, yo soy del frío , de la nieve, del viento, y acá me encuentro en esta querida húmeda y calurosa Buenos Aires. Hoy a pesar de la elevada temperatura amasé y horneé pan. La receta es sencilla y similar a cualquier pan básico solo cambian los ingredientes.

500 gs harina integral fina
350 gs harina 000
125 gs salvado de trigo
4 cucharadas aceite girasol
50 gs levadura cerveza
2 cucharaditas llenas sal fina marina
agua tibia lo necesario


Esta vez hice la masa madre, puse en un bowl la levadura desmenuzada con una pizca de azúcar y dos cucharadas de harina. Le agregué un poco de agua tibia ¡ojo! no caliente y la disolví. Ahí hay que dejarla reposar hasta que duplique su volúmen y se haga como una esponja.



En un bowl puse los sólidos o sea todo lo que restaba de los ingredientes y le agregué la espuma que obtuve anteriormente y el aceite. Fui mezclando y agragandole el agua necesaria hasta formar un bollo húmedo pero no super pegajoso. Lo dejé leudar en un bowl espolvoreado con harina para que no se pegotée.


Cuando duplicó el volúmen, casi una hora, lo desgasifique y amasé con ganas. Lo volví a poner en el bowl para que leve otra vez. Repetí el amasado cuando duplicó otra vez el volúmen y puse a leudar dividido en dos bollos pero esta vez los puse a cada uno en un molde rectangular de chapa. A uno de los dos le mezclé semillas de sésamo (que tienen mucho calcio); se puede agregar cualquier semilla que tengas a mano todas quedan bien. Queda bien espolvorearles un poco de las mismas semillas sobre la superficie.
Acá prendí el horno y puse una fuente con agua caliente en el piso del horno para darle humedad. Cuando levaron los llevé al horno hasta que se cocinaran. Para saber si estaban listos los pinché y el palito salió seco. El sabor exquisito, con gusto a hogar.

domingo, 17 de febrero de 2008

En la playa


Después de unos días de descanso, volvimos a la rutina. Este año estuvimos en la costa, más precisamente Villa Gesell y Mar de las Pampas, lugares en los que ya somos como residentes. La fisonomía del paisaje va cambiando conforme pasan los años . Me gusta lo agreste y cada vez con el avance de nuestra especie , va quedando menos. Pero en eso no queda otra hay que aguantarsela. No obstante descansamos y disfrutamos con amigos. Una grata experiencia, compartimos de todo y nos desaceleramos también. El tiempo no nos ayudó pero de todas maneras fuimos a la playa todos los días, con viento, con lluvia, con sol rajante...Los mejores momentos ,el amanecer y el atardecer.
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